Hablar de educación suele remitirnos a un salón de clase y a
contemplar las interacciones sociales que se generan dentro de éste. En esa
medida, no podemos olvidar que el desarrollo de las clases depende del objetivo
de la misma y de lo que se espera que los estudiantes aprendan, por lo que
reflexionamos sobre los factores que de una manera u otra indicen en el
aprendizaje del estudiante. Para efectos de este escrito, nos centraremos en
tres puntualmente: unidad didáctica, ambiente de aprendizaje y secuencia
didáctica, donde podremos analizar el rol de docente, del entorno y del
estudiante, en el proceso educativo de éste último; esta reflexión se vinculará
con las situaciones que enfrentaremos como futuros profesores, ligadas al uso
de las TIC en un mundo que avanza a pasos gigantescos y que nos obliga a
reinventarnos a partir de las necesidades que encontramos en nuestro entorno. La planeación de una clase y el desarrollo de la misma involucran los tres
conceptos mencionados unas líneas arriba, donde, basados en los
objetivos de aprendizaje, se elegirá los recursos académicos para abordar los
temas a estudiar, así como la manera en que éstos serán presentados y el
espacio en el que se espera desarrollar la clase, aspecto que va más allá de la
parte infraestructural.
Inicialmente, vemos que la mayor parte de la comunicación en
la academia se da mediante los textos, por lo que tenemos una relación muy
fuerte con ellos, tanto que se han convertido en una unidad didáctica, una
unidad de aprendizaje. Rengifo (2014) nos comenta que la
conocida unidad didáctica “es el tipo de texto central de toda asignatura, ya
que incluye una unidad de contenido, estructurado y organizado para su
aprendizaje”. Asimismo, cabe resaltar que hablamos de un modelo didáctico, que estará
compuesto por el título de la unidad, la estructura de contenidos y el
desarrollo de éstos últimos, y apoyará al estudiante en el estudio
independiente. Esta unidad mediará entre el docente y el estudiante,
permitiéndoles encontrar puntos comunes y distantes en los discursos que ambos
manejan.
En ese orden de ideas, cabe hablar sobre la secuencia
didáctica, que tiene como tarea determinar el problema por resolver, dado que
bien puede representar un reto y tener un gran significado en el proceso
educativo (Garcia, Tobón, & y Pimienta, 2010) . Por otra parte,
Arnaiz y Azorín (2012, pág. 10) consideran que ésta
va orientada a “la consecución de una serie de objetivos de aprendizaje y que
se utiliza como recurso de aula, al que se puede acceder desde cada u otras
ubicaciones externas al centro”. La secuencia didáctica se presenta como una estructura,
que guía el aprendizaje, donde intervienen también actividades que permiten
incorporar lo que se está trabajando en clase. Ésta no pasa desapercibida, ya
que interviene en los diálogos que se dan en la clase, contribuyendo a
desarrollo de competencias por parte de los estudiantes.
Continuando, está ambiente de aprendizaje, que se entiende
como un ambiente adecuado, donde hay un balance entre el clima afectivo y el
espacio físico, el cual debe buscar fortalecer la identidad, la autoestima y la
convivencia entre todos los individuos y brindar condiciones como buena
iluminación y ventilación (Gutiérrez, Morales, & y Pivaral, 2013, pág. 15) . En la conferencia Ambientes de aprendizaje: entre inclusión,
diversidad y personalización, del Dr. Eduardo Andere (2015) , adiciona, basado en
una premisa similar, que el contexto familiar incide fuertemente en el proceso
educativo, y se presenta como un aspecto colectivo, el cual aplica a los
miembros de una determinada comunidad, en la que sus miembros pueden compartir
el nivel socioeconómico o el grado de escolaridad; el autor involucra este tema
porque quiere romper con la idea de que la educación y la formación del
individuo depende únicamente de la escuela, cuando en realidad el maestro no puede
solucionar los problemas de todos, ya que se salen de su capacidad.
En relación al rol del maestro, estos conceptos se
involucran con la labor docente en el momento en que la unidad y secuencia
didácticas, vistas como un recurso, se postulan en el proceso de alcanzar los
objetivos de aprendizaje ya establecidos. Por otro lado, los ambientes de
aprendizaje sientan la base para el buen desarrollo de las clases, porque una
vez entendidas las situaciones que vive el estudiante podrá comprenderse su
proceso educativo y, como maestros, podremos acercarnos a él. No se trata
exclusivamente de lograr entenderlo, sino de poder adaptar las situaciones
escolares a él, aunque resulte difícil o no parezca productivo debido a la
cantidad de estudiantes que puede haber en un aula.
En este punto, cabría hablar sobre las TIC, ya que éstas
transformaron todos los ámbitos de nuestras vidas, incluyendo la manera en cómo
estudiamos y aprendemos. Considero necesario enfocarme en dos aspectos
precisamente: i) la tecnología vista como recurso y ii) ambientes virtuales. En
primera instancia, es pertinente comprender que las herramientas tecnológicas
se convierten en un recurso, que deben responder a ciertas necesidades durante
la enseñanza y que todo debe estar centrado en el estudiante. Comprendido esto,
vemos la necesidad de estudiar los ambientes de aprendizaje virtuales que
surgen con esta revolución tecnológica, donde ya no hablamos de un espacio
físico, sino de uno que supera todas las barreras geográficas, pero que lleva consigo
algunos problemas e incertidumbres, que deben ser abordarlos detenidamente.
En resumen, tenemos que la educación está mediada por muchas
variables, que superan el alcance del maestro, pero que, asimismo, representan
un reto para que éste pueda comprender al estudiante en todas sus formas,
incluyendo sus experiencias previas. Así pues, tenemos que la planeación de la
clase en su conjunto debe responder a las necesidades del individuo, donde no
sólo le estamos impartiendo conocimiento sobre una asignatura en particular,
sino sobre la vida en sí misma. La unidad didáctica, la secuencia didáctica y
el ambiente de aprendizaje son variables dentro del proceso educativo, que
deben responder al estudiante, teniendo en cuenta que todo en conjunto debe
girar alrededor suyo, creando diálogos multidireccionales en el aula.
Bibliografía
Arnaiz, P., & Azorín, C. (2012). El edublog como
herramienta de aprendizaje para todos en el entorno virtual. Didáctica,
Innovación y Multimedia(24), 10. Obtenido de
https://ddd.uab.cat/pub/dim/dim_a2012m12n24/dim_a2012m12n24a3.pdf
Crefal2011. (2015). Conferencia
"Ambientes de aprendizaje: entre inclusión, diversidad y
personalización". México: YouTube. Obtenido de
https://www.youtube.com/watch?v=oYn9yak6XpI
Garcia, J., Tobón, S.,
& y Pimienta, J. (2010). Secuencias didácticas: aprendizaje y evaluación de
competencias. Obtenido de
https://www.researchgate.net/profile/Sergio_Tobon4/publication/287206904_Secuencias_didacticas_aprendizaje_y_evaluacion_de_competencias/links/567387b708ae04d9b099dbb1.pdf
Gutiérrez, S., Morales,
B., & y Pivaral, V. (2013). Situaciones de aprendizaje: pautas
metodológicas para el desarrollo de competencias en el aula. Ministerio d
Educación de Guatemala, Guatemala. Obtenido de
http://uvg.edu.gt/educacion/maestros-innovadores/documentos/aprendizaje/Situaciones_aprendizaje.pdf
Rengifo, C. (2014). La
elaboración de unidades didácticas para un curso virtual. Simulacón y
Multimedia - Las Unidadaes Didácticas virtuales. Obtenido de
http://artemisa.unicauca.edu.co/~gerardorengifo/Documentos/S&M/2014_S&M_guia%20propuestas%20unidad%20didactica%20virtual.pdf